Somos conscientes de que este tema levanta acalorados debates y que es una cuestión que ha hecho correr ríos de tinta. Queremos exponer nuestro punto de vista, sin ofender a nadie, aportando nuestros argumentos y dejando que el lector saque sus propias conclusiones.




La lengua

En el noreste mediterráneo peninsular, Baleares, Andorra e incluso en algunos enclaves de Francia e Italia se hablan variantes de una misma lengua que recibe diferentes denominaciones.

Aunque las variedades dialectales de este idioma son mutuamente inteligibles entre sí existen notables diferencias fonéticas y léxicas, hasta el punto de que funcionan simultáneamente diversos estándares ortográficos (Acadèmia Valenciana de la Llengua, Institut d’Estudis Catalans, etc).

A pesar del relativamente pequeño dominio lingüístico de esta lengua existen numerosas variantes lingüísticas y dialectos. De hecho ningún dialecto es uniforme, excepto en las islas Baleares. Todos ellos se pueden dividir a su vez en subdialectos, con fronteras siempre difusas y hablas de transición con lenguas vecinas como por ejemplo el ribagorzano y el patués (frontera con la lengua aragonesa) o el capcinés (haciendo frontera con el occitano).

Existen dos ramas dialectales principales de este idioma: la oriental y la occidental. A grandes rasgos la rama occidental comprende la Comunidad Valenciana, la provincia de Tarragona (exceptuando la capital y su área metropolitana) y la provincia de Lérida en su totalidad. La rama oriental comprende las provincias de Barcelona, Gerona, Andorra, Baleares y los enclaves lingüísticos en Francia e Italia.

Mapa linguístico de los países catalanes

¿Es correcto decir que en Lérida se habla catalán?

Todos los expertos filólogos opinan, sin lugar a dudas, que la variante dialectal hablada en Lérida pertenece a la rama oriental, más parecida a cómo se habla en Castellón que a la variante occidental que hablamos en Barcelona y Tarragona. En cambio, ignorando las verdaderas fronteras lingüísticas, en Cataluña a este idioma se le llama catalán y en la Comunidad Valenciana valenciano.

Esta situación es absurda: O bien se busca una denominación que englobe a todas las variedades lingüísticas, o puestos a poner nombres diferentes habría que poner uno a cada rama de la lengua. ¿No tendría más sentido que las variedades lingüísticas semejantes compartan denominación?

En Lérida y Castellón se habla una variante parecida pero tienen denominaciones oficiales diferentes. En cambio en Barcelona y Mallorca se hablan variaciones diferentes pero tienen la misma denominación oficial. No tiene sentido.

¿Se habla catalán en Alicante o más bien se habla valenciano en Lérida?

En las escuelas catalanas se enseña con total normalidad que en Alicante se habla catalán, cuando si miramos el mapa lingüístico comprobamos que Alicante pertenece a la variante occidental, mientras que Barcelona y Tarragona pertenecen a la oriental.

Lo de denominar a las lenguas románicas atendiendo al gentilicio viene del siglo XIII, pero el Reino de Valencia nunca ha formado parte de Cataluña, tampoco del condado de Barcelona ¿Entonces a qué viene llamarle catalán?

Ya puestos ¿no sería más correcto decir que en Lérida se habla valenciano? Son variantes más parecidas y al fin y al cabo el denominado “Siglo de Oro de la lengua catalana”, tal y como se estudia en las escuelas catalanas, lo formaron autores básicamente valencianos.

El mito de que el valenciano es al catalán como el andaluz al castellano

Sin entrar en detalles. Nos atenemos a los hechos: A nadie en su sano juicio se le ocurre decir que en Andalucía no se habla castellano, pero en cambio en la comunidad Valenciana la mayoría de la población, encuesta tras encuesta, afirma que el valenciano y el catalán no son la misma lengua.

Existen filólogos y expertos que afirman categóricamente tanto que el valenciano y el catalán son la misma lengua como que no. Pero mientras es literalmente imposible encontrar a nadie en Madrid que afirme que existe la lengua andaluza (casi tanto como en Sevilla), es bastante normal encontrar expertos en Cataluña que afirman que el valenciano y el catalán no son la misma cosa. Por citar algunos ejemplos: Pompeu Fabra, Antoni Badia Margarit, Antoni Rubió i Lluch, Manuel Montoliu, Francesc Carreras i Candi, o Francesc Pi i Margall.