Hace unos días os anunciábamos en tono humorístico la creación del “deporte” de quitar simbología separatista, y hoy tenemos una muy buena noticia: El TSJC (Tribunal Superior de Justicia de Cataluña) ha sentenciado que se deben retirar los símbolos partidistas de nuestras calles y edificios públicos.

Concretamente la sentencia se refiere a la bandera separatista que el ayuntamiento de Sant Cugat instaló con dinero público en 2014 en una plaza en el centro de la ciudad.

La instalación de símbolos partidistas en un espacio público vulnera la neutralidad, por tanto toda la parafernalia separatista debe sacarse de nuestras calles. La sentencia la ha dictado la sección quinta de la sala contenciosa del TSJC, a petición de Societat Civil Catalana. El alto tribunal catalán ha desestimando también el recurso que los independentistas trataron de interponer contra la resolución adoptada en 2016 por un juzgado de Barcelona.

Tabarning, un deporte de riesgo… y legal

Con esta sentencia se confirma, más si cabe, que es legal retirar símbolos partidistas del espacio y edificios públicos. Así que hacer “tabarning” (retirar símbología separatista de las calles) es perfectamente legal, arriesgado, muy arriesgado, pero legal.

Existen muchos grupos de limpieza en toda Cataluña, especialmente en Tabarnia. Algunos se han mostrado molestos por la aparición de la denominación “tabarning”, pero otros lo han recibido con buen humor y han captado la ironía que se pretendía y ya lo están utilizando con toda normalidad:


Denominar “deporte” a algo tan arriesgado como quitar simbología independentista es obviamente un intento de quitar hierro a un asunto dramático, que fractura de arriba a abajo a la sociedad catal… tabarnesa. No se trata de alentar a la población a realizar actos inconscientes que puedan hacer peligrar su integridad física, se trata de animar a que cada uno trabaje, en la medida de lo posible, por eliminar simbología partidista, ya sea dentro de un despacho de un ayuntamiento o en la plaza de un pueblo. Cada uno debe poner su granito de arena. Entre los grupos de limpieza que han empezado a utilizar el término tabarning están dos de los principales:

Resistència Alta Tabarnia

Uno de los grupos de limpieza más importantes de Tabarnia, sino el más importante, está ubicado en la Alta Tabarnia (comarcas del sur cerca del área metropolitana de Tarragona), y como no podía ser de otra manera se llama Resistència Alta Tabarnia.

Resistencia Alta Tabarnia en acción.

Resistència Alta Tabarnia nació en abril por la fusión de varios grupos de limpieza, todos ellos de la zona de la Alta Tabarnia. Su sede principal está en Reus, por eso la dirección de su cuenta en twitter es @resistenciareus. Limpian en Tarragona y alrededores pero también han hecho acciones fuera de su territorio natural, como por ejemplo la retirada de las cruces acuáticas de Canet de Mar. Ojalá en el futuro surja un grupo o una delegación que utilice la denominada “Baja Tabarnia”. Estos muchachos se dedican a realizar el trabajo que las administraciones públicas se han negado a hacer: garantizar la limpieza y la neutralidad de las calles. Son ciudadanos que dedican su tiempo libre y sus horas de sueño sin esperar más recompensa que la satisfacción personal del deber cumplido, arriesgando noche tras noche su integridad física. Nunca se sabe cuándo a la vuelta de la esquina van a sufrir una agresión ultra o van a recibir un impacto de un objeto desde una ventana. son verdaderos héroes anónimos.

Grupo de Liberación del Penedés

El Grupo de liberación Penedés más conocido como GLP es un grupo muy activo en su comarca. Han sufrido todo tipo de peligros, desde trampas (literalmente) dejadas por los independentistas destinadas a herir a las personas que trataran de quitar simbología independentista, como ladrillos, clavos y objetos punzantes ocultos.  Los chicos (y chicas claro) de GLP han reivindicado ya muchas de sus acciones como tabarning:

 ¡Muchísimas gracias por vuestro trabajo compañeros!, ¡ánimo! es un orgullo para España contar con compatriotas como vosotros.

Tabarnia debe quedar limpia de parafernalia separatista

La sentencia del TSJC dice que no está permitido:

“La privatización del espacio público, de uso común, mediante su ocupación permanente por un elemento que representa una opción partidista, con vulneración de los principios de objetividad y neutralidad”.

“No cabe aceptar de ningún modo que la colocación de las banderas partidistas en edificios y lugares públicos constituya un acto de ‘obligado’ cumplimiento que se impone a los alcaldes por cuanto obedece a la decisión ‘democrática’ de un pleno municipal adoptada con el voto de concejales democráticamente elegidos”.

El alto tribunal catalán insiste que en el caso de Sant Cugat, no se trata de un acto de “naturaleza política”, sino de un acto puramente “administrativo”.